Negocios sostenibles

Una tendencia de relevancia creciente para la realización de actividades calificadas como restauración es el desarrollo de proyectos productivos que aspiran a ser rentables y al mismo tiempo contribuir con la restauración de ecosistemas y sus servicios.

 

En la figura 8.1. se muestra la estructura de trabajo de la iniciativa 20×20 de restauración en Latinoamérica, mencionada en la sección de la conciencia internacional sobre la restauración, en este esquema aparecen a la izquierda gran cantidad de instituciones y organizaciones de carácter técnico, científico, académico o de promoción del desarrollo, pero a la derecha, lo que aparecen son fondos de inversión, principalmente de capital privado, o bancos internacionales.

 

La mayoría de estos fondos de inversión promueven las denominadas inversiones de impacto, se trata de inversiones que requieren ser rentables, generar una ganancia para el ente financiero o inversor, pero a la vez garantizar un impacto positivo para la sociedad o para el medio ambiente.

 

El documento “Roots of prosperity. The Economics and Finance of Restoring Land” (Ding et al. 2020) presenta un listado bastante detallado de posibles inversores privados internacionales para iniciativas rentables de restauración, así como estrategias para la negociación con ellos y ejemplos de iniciativas en curso.  También cuenta con un listado de las principales formas de financiamiento que pueden aplicarse.

 

Durante los últimos años se han realizado varias rondas de negociación para el financiamiento de la restauración en países latinoamericanos, pero para muchas organizaciones de desarrollo, ya sea no gubernamentales internacionales o nacionales, grupos de productores u organizaciones comunales, aun se requiere fortalecer sus capacidades para el desarrollo de propuestas de negocios bien sustentadas, viables y atractivas en términos financieros, que permitan atraer a los inversores y concretar negocios con ellos.

Figura 8.1.  Estructura operativa de la Iniciativa 20×20 de restauración en Latinoamérica.  Arriba aparecen los acuerdos internacionales que son marco de la iniciativa, a la izquierda los socios técnicos, a la derecha los fondos de inversión para la restauración, y abajo los países que la integran y socios de respaldo político.

 

No suele ser fácil concebir proyectos que contribuyan de manera clara con objetivos de restauración y a la vez resulten rentables.  Actualmente existen procesos y plataformas que pretenden contribuir en la formación de capacidades y la promoción de iniciativas de nuevos negocios sostenibles, tal es el caso de Activa Business Lab (http://activa.catie.ac.cr) que busca fomentar la innovación en sistemas productivos sostenibles, particularmente del sector forestal.

 

Para desarrollar actividades comerciales que contribuyen o están basadas en iniciativas de restauración, es imprescindible que seamos capaces no solo de estimar con la mayor precisión posible el costo de las actividades que debemos desarrollar, sino que seamos capaces de estimar indicadores que permitan al inversor valorar la rentabilidad y nivel de riesgo de la propuesta a desarrollar (ver Ding et al. 2020; Raes et al. 2017; Schiappacasse et al. 2012).

 

Puede tratarse de iniciativas de producción forestal, ya sea mediante el manejo forestal sostenible en bosques naturales primarios o secundarios, mediante la producción en plantaciones forestales (deseablemente tendiente a que se mantenga a largo plazo el uso forestal del suelo) ya sea diversas o monoespecíficas y con énfasis o no en especies nativas, según sean los objetivos de las personas involucradas.  También puede tratarse de formas de producción agrícolas o pecuarias que contribuyan con la restauración mediante la mejora del aporte directo del sistema productivo a la recuperación de funciones o servicios ecosistémicos en el paisaje, o mediante formas de producción más eficientes, que liberan espacio de la finca para dedicarlo a la regeneración natural.

 

Pero también puede pensarse en negocios en torno a otro tipo de servicios ecosistémicos, como la misma utilización del agua, para la la cual el estado costarricense ha venido impulsando el cobro del llamado canon hídrico, que genera recursos para la conservación y eventualmente la restauración de los sitios de recarga acuífera.  De forma similar, las organizaciones de base a cargo de acueductos rurales pueden incluir en sus finanzas el costo de actividades de restauración.

 

Los negocios vinculados con el turismo también pueden ser una forma interesante de financiar la restauración, ya sea que los realice el estado, por ejemplo mediante la concesión de servicios en áreas protegidas públicas o el cobro de ingreso a las mismas; o las diversas iniciativas privadas de servicios turísticos, como las realizadas en reservas privadas, las cuales hacen cobros por ingreso o generan fondos por servicios de guía, alimentación, hospedaje, entre otros.