El financiamiento de la restauración

Es fundamental, al momento de proponer esfuerzos de restauración, no solo tener claro que los mismos tienen un costo, sino procurar tener información certera sobre ese costo, en el corto, mediano y largo plazo.  Debe estar claro además quién asumirá dicho costo.

 

El análisis a fondo de estrategias de financiamiento, o los detalles técnicos del cálculo de costos y beneficios de la restauración, queda afuera de los objetivos principales de este manual, tampoco pretendemos incluir aquí un recuento exhaustivo de las alternativas de financiamiento actuales o potenciales que podrían considerarse en Costa Rica, pero comentaremos algunos aspectos fundamentales a tomar en cuenta.

 

Cuando los proyectos de restauración responden solo a intereses de carácter público, y no está contemplada la realización de actividades privadas que generen ingresos como resultado de la restauración, la misma depende de la consecución de fondos no reembolsables.  Algunas fuentes comunes de financiamiento para ese tipo de proyectos incluyen:

 

  • proyectos con fondos de la cooperación internacional
  • alternativas vinculadas a las relaciones internacionales, como canje de deuda
  • presupuesto de instituciones estatales
  • emprendimientos de responsabilidad socioambiental de la empresa privada
  • inversiones de la empresa privada (o pública) para la recuperación de servicios económicos que les son necesarios para la viabilidad de su negocio
  • fondos de capital privado por compensación de impactos ambientales por construcción de infraestructura
  • aportes comunitarios
  • incentivos fiscales, como exoneración de impuestos
  • incentivos financieros del estado, como fondos para actividades forestales o pago por servicios ecosistémicos

 

Para capturar fondos de la cooperación internacional, se debe tener claro cuál sería la institución u organización vinculada al proceso de restauración, que asumiría la responsabilidad de presentar una propuesta, y que cuenta con el historial y las capacidades requeridas para ello.  Generalmente estas propuestas se presentan en el marco de concursos, que tienen predefinidos sus objetivos, ámbitos de trabajo y términos de referencia, de manera que debe de revisarse si la propuesta puede plantearse con un enfoque y productos que realmente respondan a los objetivos del donante.  Los casos en donde se puede incidir más en los objetivos, y no necesariamente alinearse a algo predefinido por el donante, son aquellos en donde el gobierno central realiza extensas negociaciones con una fuente de financiamiento en particular, para proyectos de interés nacional.

 

Una gobernanza local fuerte, puede desarrollar una capacidad de incidencia política para tratar de que se canalicen recursos de instituciones del estado a favor de la propuesta de restauración local, ya sea recursos financieros, o los no menos importantes recursos en especie tales como apoyo técnico, facilitación y convocatoria para espacios de discusión, actividades de formación de capacidades, transportes, instalaciones y otros.

 

Es importante tomar en cuenta que la responsabilidad socio ambiental corporativa o de empresas, debe visualizarse no solo como donaciones de carácter altruista por parte de empresas, sino como el desarrollo de un interés legítimo de la empresa por aprovechar sus capacidades particulares (dadas sus capacidades técnicas o de conocimiento, el tipo de herramientas tecnológicas de las cuales dispone, o de equipos o infraestructura específica que posee) para beneficiar a la sociedad.  En la página https://fundemas.org/ hay algunos ejemplos interesantes de empresas con acciones de responsabilidad ambiental.

 

En cuanto a las empresas que invierten en esfuerzos vinculables a la restauración de funciones y servicios ecosistémicos, porque son servicios necesarios para su funcionamiento, podemos mencionar los casos de los convenios realizados entre la empresa productora de bebidas FIFCO, o la empresa de Servicios Públicos de Heredia, y el FONAFIFO.  Estas empresas invierten en el sistema nacional de pago por servicios ambientales movidos por su necesidad de garantizarse la provisión de agua para mantener su actividad productiva.

 

De forma similar el Instituto Costarricense de Electricidad ha realizado importantes inversiones y actividades de asistencia técnica y apoyo a productores y propietarios de la tierra en la cuenca del Río Reventazón, para tratar de revertir la degradación ambiental manifiesta en la gran cantidad de sedimentos y contaminantes sólidos y químicos que llegan a sus embalses y que afectan significativamente los costos de producción de electricidad.  Como uno de los resultados más significativos de este proceso, se creó la Comisión de Ordenamiento y Manejo de la Cuenca Alta del Río Reventazón (COMCURE), que se fundamenta en la Ley 8023 y su reglamento.

 

El interés del ICE, manifiesto en sus dependencias, que han fomentado el buen manejo de esa cuenca durante años y en su esfuerzo por concebir la COMCURE, fue motivado primero por los más de 2 millones de toneladas métricas de sedimentos que cada año llegan a la cuenca del Reventazón, producto de la erosión y mal manejo de los suelos, acompañados de todo tipo de desechos sólidos, muchos de ellos correspondientes a envases de productos agroquímicos tóxicos, que se utilizan de forma excesiva en las zonas hortícolas de esta cuenca, pero también producto de las malas prácticas en espacios urbanos e industriales.

 

Estos desechos generan millonarios costos para el ICE, pues le obligan a suspender periódicamente la producción de electricidad en sus varias instalaciones de generación establecidas en el gradiente de la cuenca, y aumentan también los costos de mantenimiento, sin mencionar el impacto en la funcionalidad ecológica del río por alteración de la calidad del agua.  Es por eso que el ICE y COMCURE han desarrollado variadas alianzas para promover no solo mejores prácticas de manejo del suelo, sino también la reforestación, revegetación y procesos de corredor biológico, en particular el Corredor Volcánica Central-Talamanca.  En el caso particular de la represa Reventazón, se ha trabajado en convenio con organizaciones del Sub Corredor Barbilla para mitigar el posible impacto de las represas en la conectividad para elementos de fauna como los jaguares

 

En Costa Rica, si bien la figura de compensaciones no se ha desarrollado ni aplicado tanto como en países donde se practica la minería a gran escala y las empresas mineras están obligadas a invertir en actividades de mejora ambiental, existen ejemplos interesantes de captura de fondos de compensación para su inversión en restauración, como es el caso de reforestaciones realizadas en el Corredor Biológico Rincón – Cacao, con fondos por compensación por la eliminación de cubierta vegetal, realizada por el proyecto de Sistema de Interconexión Eléctrica para Países de América Central (SIEPAC), negociados por personal del Área de Conservación Guanacaste, de SINAC.