Evolución del enfoque de cadenas de valor a la sostenibilidad

El enfoque tradicional de cadenas de valor está centrado en la generación de ingresos con una clara orientación hacia las demandas de productos diferenciados. Al tener este énfasis, en lo económico, se han invisibilizado elementos clave, que van más allá del mercado y que pertenecen al ámbito social como ambiental. Lo anterior resulta clave y es imperante su abordaje para alcanzar la sostenibilidad de este modelo de negocio. Algunos elementos clave que se mencionan en la literatura para alcanzar la sostenibilidad son (Flores, et al 2007, Gottret y Stoian 2012):

 

 

A partir del 2011, se dio una nueva etapa de reflexión, autores como Gottret y Stoian (2011), mencionaron la importancia de pasar del enfoque tradicional a un análisis integral para lograr la inclusión y la sostenibilidad, mediante integración de siete ejes estratégicos:

 

  1. Facilitación de procesos de diseño y concertación de planes para el desarrollo de cadenas de valor a partir el aprendizaje práctico.
  2. Identificación de oportunidades de mercado o el desarrollo de la demanda, con un respectivo análisis de factibilidad para todos los actores (mujeres y hombres).
  3. Gestión de conocimiento para la innovación multi-actor y multi-rubro a lo largo de la cadena.
  4. Articulación entre los actores de la cadena (alianzas comerciales) y los proveedores de servicios técnicos, empresariales y financieros
  5. Fortalecimiento de la gestión socio-organizativa y empresarial de empresas asociativas rurales para que puedan escalonar en la cadena de valor
  6. Definición concertada de políticas de fomento y marcos regulatorios, tanto públicos como privados
  7. Gestión de información para el desarrollo de cadenas de valor.

Qué es inclusión en Cadenas de Valor

Ser parte de una cadena no implica necesariamente una articulación en igualdad de condiciones ni la distribución equitativa de las ganancias y poder. Por tanto, es necesario empoderar (poder + valor) a todos los actores, especialmente los que históricamente han sido excluidos (mujeres, jóvenes, indígenas, campesinos) para que, se valore el aporte que realizan en la cadena y se visibilicen, con acciones concretas que además de incluirlos con igualdad de condiciones, aumente la competitividad de la cadena.

 

Existe un sin número de herramientas que se han ajustado para abordar el tema de inclusión en las cadenas, siendo un muy bien primer paso responder estas dos preguntas: ¿Quién hace qué en las cadenas? Y ¿Quién determina de qué manera se hacen las cosas?

 

 

 

 

 

 

 

Escalonamiento en cadenas de valor para empresas rurales asociativas

El escalonamiento se refiere a la habilidad para responder a nuevas oportunidades de mercado a través de la innovación para agregar valor (Dunn et al. 2006; Pietrobelli y Rabellotti 2006). En este proceso son claves y esenciales las capacidades dinámicas de la empresa para aprender y cambiar sus acciones con respecto a lo que hacían en el pasado (Teece y Pisano 1994), ya que es necesario adquirir nuevos conocimientos, hacer nuevos vínculos con otros eslabones de la cadena y desempeñar nuevas funciones (Dunn et al. 2006).

 

Cuando una empresa o actor quiere escalonar en la cadena puede hacerlo de 5 formas diferentes (Dunn et al. 2006; Pietrobelli y Rabellotti 2006):

 

Tipos de escalonamiento y ejemplos

 

Ahora bien, ¿cómo se relaciona el enfoque de cadenas de valor con nuestro quehacer en la restauración de paisajes, la conservación o la promoción de plantaciones forestales?

 

Muchos podrán pensar que no hay una relación directa, que si el objetivo es conservación no tiene por qué pensarse en generación de valor para un grupo de agricultores o un territorio indígena, usualmente se carga la conservación y responsabilidad ambiental a los más frágiles y vulnerables dentro de la sociedad, no solo deben sobrevivir, sino que también deben cargar con las cuentas ambientales de los demás. Por más convencido que esté un productor de conservar un área, si tiene una necesidad económica echará mano de ella para solventarlo, por ejemplo, casos de familias que venden árboles para pagar los útiles en la entrada a clases, pagar servicios médicos, atender una deuda. Incluso si se les presenta una mayor oportunidad de generación de ingresos, existen casos de productores que tenían áreas bajo el Programa de Pago por Servicios Ambientales, sin embargo, al entrar una actividad como la piña, prefieren cambiar el uso del suelo, incluso devolver el dinero al Estado con tal de liberar la finca para algo que les genere más que satisfacción personal.

 

Por esta razón es importante conocer estos conceptos, intentar incluirlos en el diseño de un paisaje entendiendo a los actores, los recursos disponibles, los medios de vida de las personas y atreverse a diseñar nuevos procesos, que aseguren que las acciones y recursos que se están invirtiendo se capitalicen y permanezcan en el tiempo.