Monitoreo y manejo adaptativo

Figura 6.5. Esquematización del enfoque adaptativo de proceso de gestión de la restauración.

Toda restauración es un proceso lleno de incertidumbres, pues se trata de revertir procesos históricos en ecosistemas ya degradados, que dependiendo de multitud de factores cambiantes de condición del sitio, clima e incluso aspectos socioculturales y económicos (como comportamiento de los mercados) van a generar respuestas distintas y poco predecibles.  Más aún, tomando en cuenta que somos conscientes hoy de los efectos impredecibles del cambio climático y de las condiciones alteradas de los ecosistemas del planeta.

 

La restauración, por lo tanto, debe de ser adaptativa.  En la figura 6.5 se esquematiza de manera sencilla las implicaciones de una gestión adaptativa.  La misma requiere que se cuente con un sistema debidamente planificado, estructurado y sostenible de monitoreo, deben de estar claros los responsables, el presupuesto, las fuentes de financiamiento para el mismo, y por supuesto las variables clave que deben de ser medidas a lo largo del tiempo, los protocolos de medición y manejo de los datos, y la estrategia de revisión periódica de los mismos.

 

El manejo adaptativo de los procesos de la restauración es un enfoque válido para su aplicación ya sea a nivel nacional, a nivel de los esfuerzos de una organización, de una institución particular o de una empresa, y para esfuerzos ya sea de unidades específicas de intervención como un área protegida o una finca, o para la restauración a escala de paisaje, en cuyo caso sería de gran interés poder contar con un sistema de monitoreo específica para el territorio en cuestión.

 

Tal y como lo evidencia el esquema, se le da a la planificación del monitoreo el mismo nivel de importancia que a la planificación de las intervenciones para la restauración propiamente dichas.  Es también importante destacar que la toma de decisiones debe estar basada en información relevante, ya sea de carácter científico, técnico o del conocimiento local.

 

El monitoreo debe realizarse en los momentos previstos, con la periodicidad del caso, a lo largo del programa de restauración, sus resultados deben de ser analizados y discutidos por los responsables también en los momentos pre acordados, y los resultados de este análisis permitirán hacer ajustes y mejoras tanto en la estrategia misma del monitoreo, como en los métodos y herramientas de intervención, y también permitirá identificar nuevas necesidades de información técnica para la mejora del proceso.

 

Como ejemplos de la relevancia de la información de un buen proceso de monitoreo, podemos mencionar:

 

  • Se encuentra que un procedimiento que pretendía mejorar la calidad del agua de un cauce determinado no está logrando el efecto esperado en el tiempo previsto, y debe modificarse la intervención.
  • En una mezcla de especies que se cultivó para recuperar la cobertura arbórea de un sector, se identifica que algunas de las especies no están teniendo el prendimiento, sobrevivencia o crecimiento esperados, y se recomienda no continuar con su cultivo.
  • Durante mediciones de fauna para evaluar el desempeño de un proceso de restauración, se encuentra que determinado tipo de intervención favorece el arribo inesperado de especies de interés, como grandes herbívoros o carnívoros, y se recomienda incrementar la intensidad de ese tipo de intervención.
  • En análisis de suelos, de zonas degradadas sometidas al cultivo de vegetación para acelerar la regeneración natural, se encuentra que determinadas especies contribuyen a mejorar la flora y fauna del suelo y por ende su fertilidad.

 

El monitoreo puede realizarse con diversos niveles de profundidad en el análisis del desempeño e impacto de las actividades de restauración.  Estos niveles pueden definirse de diversas formas y no siempre es fácil diferenciarlos.

 

En la figura 6.5 se hace notar que el monitoreo puede realizarse al nivel de la implementación misma de las actividades de la restauración.  Este tipo de monitoreo suele ser de carácter más bien administrativo, y enfocarse en verificar el cumplimiento de intervenciones conforme a compromisos o contratos específicos.  Es común encontrar en este tipo de monitoreos variables como:

 

  • Cantidad de semillas compradas
  • % de germinación de las semillas
  • Cantidad de árboles sembrados
  • Sobrevivencia de árboles
  • Superficie arada o tratada
  • Metros lineales de alambre de púas instalados

 

Otro tipo de monitoreo, que mide mejor el desempeño y éxito de la restauración, se enfoca en sus resultados, y requiere de un seguimiento más prolongado en el tiempo.  Puede incluir variables como:

 

  • Indicadores de biodiversidad vegetal
  • Indicadores de biodiversidad animal
  • Retorno de especies que habían abandonado un área
  • Cobertura arbórea
  • Sobrevivencia en el tiempo
  • Carbono capturado
  • Flujos de agua o comportamiento de la calidad de agua en el tiempo

 

Finalmente, hay actividades de monitoreo que tratan de medir o identificar impactos más relevantes y amplios de la restauración, tanto en sentido biológico como económico y social.  Nos referimos a variables como podrían ser:

 

  • Mejoras en productividad agrícola, pecuaria o forestal
  • Ingresos por la comercialización de productos de la restauración
  • Incremento en visitación turística atribuible a la restauración
  • Empleos generados por las actividades de restauración
  • Mejoras en calidad de vida percibidas por actores del territorio
  • Mejoras en condiciones de gobernanza local
  • Utilidad de los espacios restaurados para educación, recreación u otras actividades
  • Cambios en actitudes o comportamientos en la sociedad.

 

En la figura 6.6., a manera de ejemplo, se presenta la forma en la que clasifica IUFRO posibles tipos de monitoreo de la restauración de paisajes forestales.

 

Figura 6.6.  Tipos de monitoreo para la restauración de paisajes forestales sugeridos por IUFRO (Tomado de Stanturf et al. 2017)

 

En la figura 6.7. se presenta un listado de posibles indicadores utilizables para el monitoreo de procesos de restauración, sugeridos por el WRI.

 

Figura 6.7. Ejemplos de posibles indicadores utilizables para el monitoreo de procesos de restauración de paisajes forestales (Tomado de https://www.wri.org/publication/restoration-monitoring-guide)

 

Ejercicio 6.1. Degradación y restauración en nuestro entorno

 

Trabajo grupal:

 

Identifiquen un territorio extenso, que varios conozcan, con diversas poblaciones, usos del suelo, sistemas productivos, así como diversos intereses; y en donde consideren que existen problemas de degradación de ecosistemas identificables o evidentes.

 

Dado ese contexto:

 

  • Identifiquen los problemas de degradación de mayor relevancia.
  • Para un posible programa de restauración que trate de revertir esos problemas, hagan un cuadro donde definan:
    • Posibles metas u objetivos de largo plazo
    • Objetivos o resultados de mediano plazo
    • Posibles actividades o intervenciones en el paisaje que permitirían lograr esos objetivos (indiquen cuales de esas actividades pueden concluirse en el año 1 de intervención, cuales tomarían de 2 a 3 años y cuales implican un seguimiento más prolongado.

 

Una vez realizada esta discusión, compartan sus resultados con el resto del grupo, y reflexionen sobre la importancia de tener claros los objetivos y resultados esperados de un plan de restauración.