Priorización de zonas de restauración

Una estrategia de restauración a gran escala, ya sea que se plantee para un país, un departamento, una región, o con algún otro tipo de enfoque de paisaje, tal como municipio, provincia, biorregión, cuenca u otro; muy difícilmente va a pretender que hayan intervenciones en toda el área de incidencia.  Lo que se va a procurar, conforme se describe a lo largo de este módulo, es que se definan cuales son los problemas de degradación que se desea revertir, y en función de cuáles servicios ecosistémicos prioritarios se pretende hacer esa reversión.

 

Adicionalmente, se procurará que haya una lógica de funcionalidad en el territorio, de manera que las intervenciones se realicen en los sectores donde resultan más críticas, oportunas, sostenibles y eficaces.  Es fundamental, por lo tanto definir los criterios de priorización de las áreas a intervenir, con base en los objetivos definidos para la restauración.

 

De la misma manera que en el MEA se utilizaron los servicios ecosistémicos como una forma de orientar el análisis las implicaciones del estado de los ecosistemas del planeta y su relación con el bienestar y la sobrevivencia humana, el análisis de la condición de los ecosistemas de un territorio en relación con su capacidad de aportar servicios ecosistémicos a las comunidades del mismo resulta una forma óptima de orientar los esfuerzos de restauración.

 

La determinación de los servicios esenciales para la sociedad cuya provisión se está viendo afectada o está en peligro de se afectada por la degradación de los ecosistemas, y la cuantificación del impacto social y económico de esas afectaciones permite llamar la atención y convocar a los esfuerzos de las personas y las instituciones para buscar la recuperación de esos servicios.

 

Por otra parte, la identificación de los ecosistemas particulares que aportan mayormente a la provisión de los servicios más relevantes, la caracterización de las eventuales condiciones y fuerzas motoras que generan su degradación, y la ubicación de los sectores prioritarios donde se requieren acciones de restauración, permiten optimizar el uso de los esfuerzos, recursos técnicos y financieros que se invierten en la restauración.

 

El enfoque territorial o de paisajes, por otra parte, suele representar una escala adecuada para el análisis de quiénes pueden incidir en el estado de las áreas clave para la provisión de servicios y quienes son los principales beneficiarios de esos servicios.  Ejemplos de estas relaciones son:

 

  • Podemos identificar donde están las fuentes de agua y los ecosistemas que las alimentan, y sabemos quienes son los beneficiados con el uso de esa agua.
  • Podemos definir donde se originan los potenciales deslizamientos por erosión o mal manejo de suelos, y quienes son las potenciales víctimas de esos deslizamientos.
  • Sabemos cuáles áreas están generando problemas de contaminación, ya sea química, por sedimentos, por malos olores u otros debido a una inadecuada gestión, y quienes son los principales afectados por estos problemas.
  • Sabemos cuales son los bosques o ecosistemas naturales remanentes que requieren conectividad ecológica entre sí, y podemos identificar los sectores adecuados para reconstruir de manera óptima esa conectividad.

 

Bajo un enfoque de paisaje, la efectividad e impacto de la restauración no dependen tanto de la cantidad de área intervenida, sino de enfocar los esfuerzos de intervención en las zonas prioritarias.  Entre los criterios de priorización de las áreas a intervenir, se incluyen aspectos como:

 

  • Aporte de esa área al servicio ecosistémico que se desea recuperar.
  • Grado de degradación de los ecosistemas en relación con la prestación de ese servicio.
  • Estado de control de los motores de degradación o posibilidad de controlarlos.
  • Claridad en el tipo de intervención adecuado para promover la restauración.

 

Condiciones habilitadoras para la restauración en relación con aspectos como claridad en la tenencia o responsabilidad del área, viabilidad económica de la intervención o modelo de negocios propuesto.