Política Nacional de Biodiversidad

Costa Rica cuenta con una Política Nacional de Biodiversidad 2015-2030 (PNB) oficializada mediante el decreto Ejecutivo No. 39118-MINAE del 11 de setiembre del 2015.

 

A través de su PNB Costa Rica aspira a: “Procurar la conservación, el uso sostenible y la resiliencia de la biodiversidad; promoviendo el desarrollo económico inclusivo, ampliando la participación social para la conservación y gestión de la biodiversidad, procurando la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de la misma y asegurando y reconociendo el respeto a las diferentes formas de conocimiento e innovación (principalmente las que corresponden a las comunidades locales y los pueblos indígenas, a través de la aplicación de medidas efectivas que aseguren el bienestar de las personas y del ambiente)”.

 

El problema principal asociado con la biodiversidad, y resaltado por la PNB, es su pérdida y deterioro, que repercute en el bienestar humano actual y futuro. Se señalan como las principales causas o presiones directas: la pérdida y destrucción del hábitat, la extracción insostenible (sobreexplotación), la contaminación y sedimentación, el surgimiento de especies invasoras y el cambio climático. Estas presiones directas se vinculan con aspectos económicos, sociales-demográficos e institucionales/del marco legal y político.

 

La política cuenta con cuatro ejes (Figura 4.1) y cada uno establece un objetivo y lineamientos que constituyen la base para el desarrollo de objetivos estratégicos, definición de indicadores, metas nacionales y acciones de la Estrategia Nacional de Biodiversidad (ENB2).

 

  • Eje 1. Mejorar las condiciones y resiliencia de la biodiversidad, salvaguardando la integridad de los ecosistemas, las especies y la diversidad genética, reduciendo presiones directas/impactos negativos (cambio de uso del suelo, contaminación, uso insostenible/sobreexplotación, especies exóticas, cabio climático).
  • Eje 2. Promover el desarrollo económico, socialmente inclusivo y ambientalmente sostenible, potenciando oportunidades y reduciendo los efectos negativos sobre la biodiversidad.
  • Eje 3. Fortalecer la participación social en la gestión de la biodiversidad y la distribución justa y equitativa de sus beneficios y reducir la vulnerabilidad de poblaciones menos favorecidas, donde hay ecosistemas esenciales, amenazados y de alto valor ecológico.
  • Eje 4. Mejorar la eficiencia y eficacia de la gestión intersectorial e institucional vinculada a la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos.