Educación popular

Este concepto nace de Paulo Freire, pedagogo brasileño que fue muy crítico de la enseñanza tradicional y desarrollo esta corriente de pensamiento y acción.

 

La formación en la que usualmente estamos involucrados por nuestro trabajo y que suele hacerse como parte de programas o proyectos de instituciones u ONG, se considera educación popular. Pero ¿qué es la educación popular?

 

El concepto de Educación Popular ha sido útil para ejercer una resistencia a los modelos dominantes, no solo educativos sino también políticos y sociales, es una práctica que busca crear sociedades más justas y más humanas en defensa de los derechos humanos, las identidades, el género, el medio ambiente, (entre otros fenómenos que expresan problemáticas sociales), tratando de modificar el rol de los actores que son poco considerados o que son normalmente considerados como pasivos en los modelos oficiales (Martínez, s.f.).[1]

 

Paulo Freire no solo fue crítico con los procesos tradicionales de enseñanza, sino que propuso la alfabetización que promueve la creación de conocimiento a partir de experiencias propias, promoviendo el análisis, la comprensión de causas/efectos y el emprendimiento de acciones transformadoras.

Diferencia entre educación tradicional y educación popular

En la educación tradicional el capacitador o el profesor tiene ciertas características y los participantes o los alumnos otras, tal y cómo se ve en la ilustración siguiente:

 

 

En la educación popular se parte del conocimiento de la gente y a partir se construye nuevo conocimiento o se transmite, ese es el secreto que logra empoderar a las personas, interesarlas y motivarlas a desarrollar procesos que tienen resultados de impacto, que es la meta que se busca.

 

El mayor problema de un formador es que crea que tiene la verdad absoluta, que sabe más y su posición lo pone por encima de los demás, si el proceso de formación es voluntario es probable que se vaya quedando sin alumnos hacia el final y que termine solo escuchándose a sí mismo, esto claramente no genera resultados positivos, cambios en el comportamiento o prácticas de las personas o incluso exacerbe actitudes negativas hacia lo que se quiere impulsar como en este caso la restauración forestal.

 

En la educación popular el aprendizaje es experiencial, podemos ver las diferencias claras en el cuadro 2.2.

 

Cuadro 2.2. Comparación de elementos clave del aprendizaje informacional y el aprendizaje experiencial.

Fuente. Curso formación de Formadores, Unidad de Agronegocios, CATIE

 

Una forma de ver la importancia de construir conocimiento se presenta en el siguiente esquema, base del diseño de un proceso de formación que se ha validado por casi 20 años en la Unidad de Desarrollo de Agronegocios del CATIE.

 

Donde se parte de la experiencia, se reflexiona, se construye conocimiento, se plantean las acciones, las cuales generan una nueva experiencia que siempre debe pasar por un periodo de reflexión, repitiéndose el ciclo.

 

Ejercicio 2.3. Lista de chequeo

Marque con una x, en el cuadro respectivo, las principales características que usted reconoce en cursos, talleres o charlas que ha dado a una población meta de capacitación en su trabajo.

 

Para ello siga el siguiente enlace:

 

Material adicional

Además, les compartimos dos videos de Raúl Hernández González sobre educación para adultos y como transmitir ideas de manera que se entiendan:

  • Cinco ideas de andragogía para mejorar tus cursos. Raúl Hernández González

  • Cómo transmitir tus ideas y que te entiendan. Raúl Hernández González

El proceso educativo en las organizaciones comunitarias

Normalmente los procesos que se nos encomiendan de formación o capacitación van dirigidos a organizaciones locales, finqueros, por ello se debe definir una estrategia educativa que responda a los siguientes elementos:

 

  • ¿Qué tipo de educación o formación necesita la organización para la formación de sus miembros en los distintos niveles?
  • ¿Cuáles son los objetivos educativos de la organización?
  • ¿Qué metodología vamos a utilizar para la capacitación de los miembros de la organización?
  • ¿Cuáles son los contenidos y temas prioritarios que se deben trabajar para fortalecer a la organización?

Luego de dar respuesta a estas cuestiones, es posible avanzar hacia el diseño de un proceso formativo que sea efectivo, útil y sobre todo que logre involucrar a estas personas a las que nos dirigimos a ser un actor clave en un proceso determinado, como en el caso que nos ocupa que es la restauración de paisajes.

 

¿Cómo darles carácter educativo a las acciones organizativas?

 

  • Aportes de la educación popular a la organización
  • Desarrolla la capacidad creativa y crítica de los miembros de la organización.
  • Promueve la participación de todos fortaleciendo la democracia interna.
  • Capacita a los dirigentes para convertirlos en educadores
  • Fortalece y potencia la capacidad de conducción, preparando nuevos dirigentes y ayudando a romper dependencia con organismos de apoyo.

El papel educativo de los dirigentes o líderes

Un actor muy importante en un proceso formativo es el líder de una comunidad u organización, sino logramos involucrarlo activamente, posiblemente se convierta en un detractor de lo que se quiere impulsar, mientras que, si se convierte en un promotor, nuestra idea, proyecto o programa tendrá sin duda mejores resultados.

Una premisa importante que debemos tener clara cuando somos un actor en un proceso formativo, es la que se presenta en el siguiente recuadro:

El principal educador en un proceso local no es el consultor o técnico sino el dirigente de la organización.

¿Cómo lograrlo?:

  • Motivando la participación e incentivando que los socios se expresen
  • Preparando a otros para dirigir
  • Educando con su propio ejemplo
  • Promoviendo la discusión y el debate ampliado sobre temas clave

 

Es importante tener en cuenta que este actor “El dirigente y/o educador”, como principio básico debe promover el deseo de aprender de sus pares, motiva el interés y curiosidad por conocer, investigar la realidad a la que se enfrentan, reta y desafía a sus compañeros a buscar soluciones, les exige, sino hay compromiso no se pueden ver resultados y esto es parte del crecimiento colectivo.

 

Otro elemento fundamental es que el líder-educador, debe estar dispuesto a entrar en una relación de diálogo: escucha y facilita la expresión, anima y pregunta, presenta diferentes alternativas”, las ideas o soluciones preconcebidas son casi un insulto a la experiencia y conocimiento de los demás, se busca construir no validar ideas que vienen desde fuera.

 

Todos tenemos siempre la oportunidad de aprender, como se dice por ahí “lo cortés no quita lo valiente”, por ende, el dirigente y/o educador se deja educar por las bases, manteniendo una actitud abierta y receptiva, reconociendo el valor de las experiencias de los demás y lo mucho que puede aprender de ellas”.